Mucha gente piensa en hacer terapia durante meses, o incluso años, antes de consultar. A veces por dudas sobre si lo que les pasa es “suficiente”. Otras, porque no saben bien qué esperar o porque sienten que deberían poder resolverlo solos.
No hay un momento perfecto para empezar. Sin embargo, hay momentos en los que contar con un espacio terapéutico puede ayudar a comprender lo que está pasando y encontrar nuevas formas de abordarlo.
Algunas señales a tener en cuenta
- Un malestar que se mantiene en el tiempo o empieza a interferir en tu vida cotidiana.
- Situaciones o formas de responder que se repiten y generan malestar.
- Conflictos en la pareja o en otros vínculos que se vuelven recurrentes.
- Un cambio importante, una separación o una pérdida que resulta difícil atravesar.
- Evitar cada vez más situaciones por temor a cómo podrías sentirte.
- Encontrarte frente a decisiones o situaciones que necesitás comprender y afrontar de otra manera.
No hace falta tocar fondo
A veces pensamos que la terapia es solo para momentos en los que las cosas están “muy mal”. Sin embargo, no es necesario esperar a que el malestar sea extremo para consultar.
Podés iniciar un proceso terapéutico cuando algo empieza a interferir en tu vida, cuando una situación se repite, cuando atravesás un momento difícil o simplemente cuando necesitás comprender mejor lo que te está pasando.
Consultar también puede ser una manera de detenerte, ordenar lo que estás viviendo y empezar a pensar cómo querés afrontarlo.
Qué esperar de una primera consulta
La primera consulta es un espacio para empezar a comprender qué te trae a terapia, qué estás atravesando y qué esperás del proceso.
No necesitás tener todo claro ni llegar con un problema perfectamente definido. Muchas veces, poder ordenar y poner en palabras lo que está pasando es justamente el punto de partida.
También es un primer encuentro para conocer la modalidad de trabajo y evaluar si sentís que ese espacio y ese abordaje pueden ser adecuados para vos. La confianza y el vínculo terapéutico son aspectos importantes del proceso.
Atención online o presencial
La psicoterapia puede realizarse de manera online o presencial, manteniendo en ambas modalidades un encuadre profesional y un espacio de trabajo cuidado.
La modalidad online permite realizar las sesiones desde el lugar en el que te encuentres, evitando traslados y facilitando la continuidad del proceso. Es importante contar con un espacio tranquilo, privado y con las condiciones necesarias para poder hablar con comodidad.
La atención presencial se realiza en consultorio en Quilmes Centro.
La elección de la modalidad puede pensarse según tus necesidades, posibilidades y preferencias.
Si estás pensando en comenzar un proceso terapéutico, podés conocer más sobre cómo trabajo en Psicoterapia para adultos.



